TSJ Madrid, Sala de lo Social, Sentencia 687/2019, 16 Sep. Rec. 476/2019
Perfila el Tribunal madrileño cómo debe un trabajador instar una excedencia forzosa por cargo público electo.
Estando prestando servicios para un Ayuntamiento como auxiliar de biblioteca, la trabajadora fue nombrada Concejala-Delegada de los servicios de Cultura, Nuevas Tecnologías, Participación Ciudadana y Transporte. En estas circunstancias, en tanto su nueva actividad podía ser incompatible con la actividad prestada en la biblioteca, se lo comunicó al Consistorio y se acordó reconocerla en dedicación parcial con una presencia efectiva mínima en el Ayuntamiento de diez horas semanales. Se cursó la baja voluntaria en la S.S. como auxiliar y se le dio de alta como concejal.
Casi tres años después, presentó su renuncia al cargo de concejala y solicitó su reincorporación inmediata a su anterior puesto de auxiliar de biblioteca. El Ayuntamiento lo denegó porque su plaza había sido ocupada y no disponía de otra plaza vacante.
La actora entendió que esa negativa era un despido en tanto que, como había sido elegida para un cargo público, a tenor del art. 46 ET su excedencia era forzosa y por tanto, consideraba que tenía derecho a la conservación de su puesto.
Pero no es así. No ha habido despido. Cuando fue nombrada concejal o, incluso si la trabajadora consideró que no podía desarrollar ambas funciones debió entonces solicitar la excedencia forzosa por nombramiento para cargo público, en relación con su prestación de servicios como auxiliar de biblioteca, pero no lo hizo.
La excedencia forzosa no se reconoce de forma automática, sino que requiere de solicitud expresa. Además, tampoco se concede siempre y en todo caso, sino sólo si se aprecia imposibilidad entre el cargo y el trabajo. Por ello, la trabajadora estaba en una situación de excedencia voluntaria, sin reserva de su puesto de trabajo.
El hecho de haber presentado una declaración sobre la existencia de posibles causas de incompatibilidad entre ambas funciones y el que el Ayuntamiento resolviera dar de baja voluntaria en la Seguridad Social a la actora y, cursar su alta al día siguiente como concejal, lo que revela es una situación de excedencia voluntaria en el trabajo de auxiliar de biblioteca, y esta excedencia voluntaria no da derecho a reserva de puesto de trabajo, sino sólo un derecho preferente de reingreso para el caso de vacante, vacante cuya existencia no ha sido acreditada por lo que no puede hablarse de despido, y la acción debe ser desestimada.